Columna Emergencias N°16: Interculturalidad nuestramericana: Caminos de futuro

Interculturalidad nuestramericana: Caminos de futuro

Pedro Canales*

Sin duda son muchos los debates que se dan hoy en Nuestramérica. En el plano político. Social, económico y cultural. Los y las migrantes, son uno puntos álgido en foros y mesa de discusión. El influjo de los dramáticos ingresos de población africana y árabe en territorio europeo, y el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, son parte de la parrilla informativa que nos dan “que hablar” en la cotidianidad espontanea y/o en la parsimonia académica. Observamos así un crisol discursivo en el que los insultos raciales, coloniales y nacionalistas copan los medios de prensa.

Desde la educación y las ciencias sociales, este debate se entrecruza con nociones/proposiciones como la Interculturalidad como expresión de nuevas formas de entender la organización societal y el futuro de esta. Al respecto hay varios iconos que dan peso histórico a este planteamiento. En 1940 el primer congreso indigenista efectuado en el sur de México, en Oaxaca, y en la década de 1970, las Conferencias de Barbados, lugar en el cual se abrió con decisión la discusión en torno a la vigencia del peso colonial en las repúblicas eclosionadas luego de 1810, y se asumió con ímpetu la categoría de descolonización como hito desde donde los pueblos en Nuestramérica debían comenzar un proceso inconcluso: la emancipación.

En este nivel, podemos consignar que la palabra Interculturalidad ha sido utilizada y mal-utilizada en innumerables ocasiones. En este escenario, desde la década de 1990, con los Consensos de Washington, esta categoría se ha vinculado y confundido con el multiculturalismo, palabra que encierra mucho y no encierra nada a la vez en su seno. Esto quiere decir, que el concepto en sí mismo quiere establecer una nueva realidad: visibilizar múltiples culturas; pero a la vez no propone “algo nuevo”. Esto ha permitido el triunfo de la folclorización de políticas públicas referidas a los pueblos y nacionalidades que habitan esta gran región.

¿Cómo entendemos aquí la interculturalidad? En primer lugar, no como multiculturalismo. En segundo lugar, como un proceso serio y crítico de revisión y resignificación de las relaciones sociales al interior de las diferentes sociedades. En tercer lugar, promoviendo aspectos políticos y sociales claves en estos contextos: autonomía y aplicación de los derechos internacionales garantizados para los pueblos indígenas y tribales en contextos de repúblicas independientes, como indica el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT. Por último, en cuarto lugar, y este punto se vincula con el anterior, redefiniendo el esquema geopolítico sobre el cual descansa la convivencia “no-reconocida” entre una gran diversidad de pueblos, lenguas, historias, credos, etc. Aquí hay un gran desafío para las intelectualidades, de todo tipo y definición, respecto de la idea de Nación.

La interculturalidad en Nuestramérica, luego de un trabajo serio de discusión, estudio e intercambio de planteamientos, es una de las llaves que auguran la elaboración de mapas eidéticos que den paso a cartografías plurietnicas, que avalen la construcción de nuevos esquemas sociales, que proyecten el tránsito de ideas, de personas y la diversidad sin trabas.

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*Doctor. Coordinador del Grupo de Trabajo "Intelectualidades Emergentes" (IDEA-USACH). E mail: pedro.canales@usach.cl